El Dios paradójico

Es interesante notar la dinámica de la Biblia por hacer significativo las cosas que para alguien o las personas que para algunos son ‘debiles’ o son despreciados, apartados o tenidos como tan poco. Esas son parte de las paradojas de Dios, lo que para alguien puede ser despreciable, para Dios es importante y significativo.

Las mujeres, en dicha sociedad, eran despreciadas si eran estériles. La mayor parte de mujeres que Dios llama o escoge eran estériles; los hijos segundos o últimos parecían que tenían menor privilegio que los primogénitos, en ocasiones escogió a los segundos o a los últimos hijos; para la sociedad en la que Jesús vivió los pobres, los enfermos, las mujeres y los niños no tenían mucho significado, pero justo estos tuvieron la atención y fueron parte significativa del mensaje de Jesús.

Algo hacemos mal si decimos que seguimos a Dios, pero ese Dios ama lo desechado, escoge lo vil, acepta lo menospreciado y potencializa lo débil, cuando somos nosotros quién desechamos, menospreciamos, rechazamos y señalamos a quienes creemos no tan significantes.

Adolfo Cespedes M.

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