“La Historia de Abram y la Promesa utópica de Dios”

Genesis 12:1 – 12
“La Historia de Abram y la Promesa utópica de Dios”




La historia envuelta en una narrativa de esperanza, promesas, nudos y desenlaces nos lleva a la creación de un pueblo fuerte y vigoroso escogido por Dios, escrito para que la fe de las personas alcance nuevas fronteras y se desarrollen en nuevos propósitos. Las personas necesitan sentir que el Dios que los hace pasar por momentos difíciles y que luego les da alguna clase de promesas, es el mismo Dios que está dispuesto a cumplirlas.
Creo que no hay cosa más frustrante que el luchar por un sueño que no ves cumplir por años y que no tienes la total seguridad de que se va a cumplir, mi preocupación es la forma en como las personas creen en que Dios podrá darles sus más recónditos deseos, solo cuando le obedecen, pero al ver que pasa mucho tiempo antes de observar lo prometido la resignación se apodera de ellos, pues se resignan a tratar de ver lo invisible, aun así creyendo en que aquello algún día llegara a ser una realidad, aclaro que no es una preocupación de un mal, sino una preocupación por que la mayoría de personas siguen a un Dios Cumplidor de promesas sintiéndose casi a las puertas de una frustración por no poder ver el cumplimientos de  la mayoría de ellas.
Confió que hay un mensaje aquí establecido para las personas del aquel entonces que viene a ser reinterpretación para aquellos que vivimos hoy día a metros de distancias y de tiempo de aquel suceso, este fue el inicio respectivamente aquí descrito para el nacimiento de una nación en la que pronto se convertiría en Israel. Esto me lleva a disfrutar el pasaje y a razonar de forma muy sabia sobre ella, por cuanto tiempo tuvo que pasar para la realización de una promesa hecha hasta mucho antes a Noé, ahora recibiéndola Abraham como quien cree la promesa, todo esto para dar una mejor reflexión, de forma que pueda convertir este texto en esa mama de los polluelos que al enseñarles a volar les lanza en el vacío de la fe de manera que construyamos de una vida utópica la esperanza de una realidad para con la fe de quienes asisten a mi comunidad.
El propósito más esencial del porque escojo este pasaje es el que pienso específicamente que es aquí donde inicia desde el lado redaccional la historia en sí, para que de esta manera pudiera darse una serie de eventualidades donde un hombre se convertiría en pueblo a través de una promesa de una tierra propia.
A través de esta motivación lo que hice pertinentemente fue acercarme a algunas personas  en un panel general con los asistentes a mi comunidad y preguntarles que sentían cuando Dios les prometía algo que tenía que ver con sus vidas personales y como podrían sostenerse a pesar de lo duro de las circunstancias. Lo más interesante de esto no fue tanto las preguntas que los confrontaban sino aquellas respuestas tan voluminosas que estaba escuchando, ya que pues en resumidas cuentas aquellos concordaron en que solo se debía creer y tener la seguridad de que en algún momento este que los había prometido, lo haría.
A pesas de sus problemas las historias bíblicas le servían no solo de reflexión, sino que a la vez de fortalezas para avanzar a pesar de las luchas cotidianas sociales, los mismos retos de la vida le mantenían en esa esperanza de creer que no sabe cómo, pero en alguno momento llegaría una oportunidad.
Carmen Espinoza una hermana  de 32 años de edad de la comunidad oasis de restauración del barrio san José decía le pregunte ¿En algún momento ha pensado que Dios se ha demorado en contestar una petición y que reacción emocional ha sentido ante aquello? Me respondió “no hay mayor fe que aquella que te mantiene en una relación constante entre Dios, lo prometido y tu fe” esto impacto la vida de algunas personas que le escuchaban, ya que garantizaba que todas las cosas en sus vidas seguirían de lucha constante, pero que en algún momento llegaría el momento oportuno para su respuesta.
Mientras que Carmen expresaba esta exclamación Elvira Vergara de 22 años de edad, otra persona líder de la comunidad le resaltaba que cada una de estas historias no importaban su teología sino más bien lo que representarían para la vida de las personas y que de esta manera causarían vida en sus vidas, ella refirió  ¿Cómo hacía para sentir seguridad y paciencia cuando los problemas que le aquejaban eran mucho más fuertes que la esperanza que Dios cumpliría una promesa? Ella dijo “yo mantengo la calma, y Dios lo hará por encima de mis imposibilidades, así como lo hizo con Abraham” interesante notar como algunas de estas personas se aferraban a estas historias tan comentadas, leídas y predicadas en su comunidad.
Cada una de esas historias que sabemos que tienen un efecto quizá no del todo histórico, aun así tiene una teología para un tiempo específico, la gente los usa como medios de apoyo a su vida que quizás casi se les acaba en sus propias manos.
Algunos grandes expositores de la exegesis del antiguo testamento como Leopoldo cervantes – Ortiz en su comentario al antiguo testamento en el libro pacto, pueblo e historia, nos dice del relato lo siguiente: “La historia de la salvación comienza con la historia de los patriarcas,  estos son hombres de carne y hueso, que están ubicados en un tiempo y en un espacio específico.
Abraham antes de convertirse en el antepasado por excelencia del conjunto del pueblo de Israel, fue un jefe de clan. Como tal había recibido la bendición divina que le aseguraba la descendencia y la posesión de una tierra. Abraham y toda su familia fueron paganos originalmente. El relato arranca con su padre tare en ur: ambos abandonan dicha ciudad y emigran a harán, en dirección noreste. No se estableció permanentemente allí, sino que fue a dirección sureste, llevando una vida nómada, y buscando pastos suficientes para su ganado”
Es claro que nos cuenta la historia de unos personajes como el de Abraham que se caracterizaban por acciones propias de un campesino, o agricultor que conlleva tareas sociales para el mejoramiento de su familia.
Otro autor como Jhon Brigt un gran blibistas reconocido por sus opiniones al antiguo testamento en su libro la historia de Israel escrito en los años 70 nos dice algo que para opinión personal no pasa de moda, solo escribo uno de los tantos párrafos que capto mi atención diciendo:“El objetivo de las historia era culminar en la posesión de caanan, donde estuvieron estos patriarcas por mucho tiempo como seminómadas, apoyados en las promesas de un Dios que les decía que un día estas tierras pertenecerían a su posteridad.”
Esto generaliza la historia y nos lleva a pensar que este estilo de vida no era propio solo de Abraham, sino de muchos de los terratenientes del aquel entonces, pero que las cosas que acontecieron en cada uno de los relatos a partir de las historia de toda esa generación, eran particularmente de Abraham, una promesa de parte de Dios sobre toda una generación y que repercutiría en todas las naciones de la tierra poseía una amplia visión, pero de esa forma una promesa nos conllevaba a otra, una promesa que construía la fe de todas las generaciones que se levantaban, una fe que los llevo a la posesión de la tierra.
Mientras que Antonio Ceresko un especialista del antiguo testamento nos comenta algo muy importante en su introducción al antiguo testamento “los Habbiru eran parte del grupo de renegados de una sociedad común, estos diversos grupos se retiraron o se fugaron de la condiciones sociales y económicas opresoras de la llanura costera y en los valles de caanan, dominados por las grandes ciudades-estado y su modo estatal de organización política, económica y social. Todos compartían el propósito de establecer un nuevo domicilio en la tierra montañosa, escasamente poblada, donde esperaban escapar el alcance de los enclaves urbanizados y su elite dirigente.” 
Que interesante el aporte del señor Ceresko explicándonos a cerca de la razón más principal del porque Abraham salió de la tierra de su familia y en qué condiciones sociales fue que salió de su tierra.
Precisamente en el relato del llamado de Abram como lo describe el capítulo 12 del génesis, está escrito por una composición de autores que desvelan como sucedió la historia según sus propias tradiciones, entre esos autores tenemos a la fuente yahvista (J), que describe perfectamente la migración de Abram a caanan desde los versículos 1-4ª, porque después vamos a tener a la sacerdotal (P) desde la segunda parte del verso 4b – 5, atribuimos esta parte a la fuente P porque así lo admiten algunos biblistas, pero a la verdad desconocemos las razones; para luego si tener el resto de versos desde el 6 al 12 como parte de la tradición yahvista.
Aunque debemos tener en cuenta que la tradición yahvista es quien de una a otra forma engrosa todo el pasaje, y busca la forma de agregarle el asunto davídico a su vez que mesiánico al relato narrativo con el fin de legitimar la acción de Dios con la corte de David, recordemos que este (J) escribe desde ya establecido el gobierno de estos (David – Salomón) aunque mucho mas cerca del inicio de este segundo, así más adelante escribirá (E) Elohista en los siguientes pasajes a cerca de Abram, que se convertirá en Abraham, pero en este pasaje solo tenemos a (J) redactando para recordar a ese padre de la fe, colocándolo como la fuente principal de donde vinieron todas esas promesas de Dios y como se desarrolló esta, casi como explicando de donde vinieron esas ideas de aquel rey llamado David para con el templo, pues muestra a Abram como quien comienza institucionalizando la construcción de altares, pronto el templo. Mostrándonos a demás que el nombre Yahvé es el nombre que se va a usar por todo el pasaje que tomamos como base para nuestra exegesis.
Vemos también en los versos 1 y el verso 7, analizando otra de las características de (J) a ese Dios que se acerca a los seres humanos desde una relación tu a tu, eso quiere decir una relación mucho más estrecha, que llevara a Yahvé a relacionarse en apariciones y hablarle directamente, resaltando la trascendencia del Dios que tenemos y de la imagen de Dios en este pasaje, un Dios que es capaz de relacionarse y comunicarse con los seres humanos de forma directa.
Cabe destacar que en el pasaje poseemos una serie de eventualidades que llaman la atención, por ejemplo el momento sublime de toda la escena está encerrado en esa primera instancia cuando el señor se acerca a Abram dándole una promesa, no le hablaba de su futuro como si fuera un adivino, más bien le estaba refiriendo a cerca del propósito al que estaba destinada toda su generación y que creo que fue la intencionalidad de nuestro autor al mencionar tan especialmente este hecho.
Es claro que los personajes principales de esta apertura histórica son el mismo Abram, aunque pensamos que Dios podría ser el personaje más fundamental para la historia, ya que ese monologo de Dios hacia Abram nos muestra que es quien habla continuamente sobre la promesa para Abram. También podemos integrar entre los personajes aunque no tan activo todavía en la historia, al sobrino de Abram llamado Lot.
Por otro lado la trama de la historia se encuentra dentro del pasaje en la afirmación de Dios a cerca de la promesa de una generación y una tierra propia, esos versos que van desde el 1 – 3 son por qué el resto la historia se desenvuelve de esa forma, luego tenemos la parte clímax en donde se da la otra aparición que hace Dios hacia Abram cuando se ubicó en el árbol de moré, que mirando a la tierra Dios le dijo que toda esa tierra que observaba seria de su descendencia, llevando a Abram a construir un altar para este Dios, pero más tarde la resolución de esta promesa e inicio del recorrido de la promesa fue hacia Egipto, es raro pensar porque Abram fue hacia Egipto, el autor explicaba que hubo un momento de sequía y que esa fue la razón, ya que Abram recorría la tierra sobreviviendo con sus ovejas aunque sabemos desde el punto de vista de lo narrativo vemos que esto es característico de la forma común en que (J) escribe, porque su contexto fue tiempo terminal del reinado de David, inicio del reinado de salomón quien tuvo alguna relación con los egipcios, y esta tradición trata de explicar cómo nuestro pueblo se relacionó con Egipto.
Otro punto interesante y relativamente importante es como se conecta este pasaje con las demás historias escritas en el génesis, vemos que suele ser uno de los temas mas sobresalientes y mas importante para toda la historia de Israel, porque de aquí se desprende todo el contexto que nos va a llevar al cumplimiento de la promesa, de forma que toda la circunstancia por la que atraviesan para llegar al cumplimiento de la promesa nace o tiene raíz en la historia de Abraham.
Es por esto que nos conectamos ante el relato ya que este Abraham va a ser la encarnación del pueblo israelita, capaz de transmitir a otros su elección, convirtiéndose en el padre de la humanidad entera al mismo tiempo que el padre del pueblo escogido. Reconocido Abraham como el padre de la fe, el antepasado de la nación, hecho jefe del clan al que él pertenecía, esto lo hace un relato importante y base para comprender parte de las demás historias escritas en el génesis.
Para continuar en este pequeño ensayo exegético mencionaremos algunos referencias a traducciones que nos conllevan a entender mejor el pasaje y como este forma característicamente un punto clave para su entendimiento, entre esas traducciones tenemos la biblia Jerusalén, reina Valera del 60 y la reina Valera de 95, de todas las versiones que pude leer me encanto la 95 ya que muestra un desarrollo especifico de una forma de entenderlo mucho mas exquisito que otras versiones, además que nos ayuda a adentrarnos en el juego literario que posee entre Dios y Abram.
Es posible que entre otras traducciones pueda resaltar otra que tuve el privilegio de leer llamada versión palabra de Dios para todos, ya que moderniza algunos términos para hacerla no solo entendible sino comprensible el mensaje como ella misma dice, para todos. Es disfrutable leer estas narraciones y recurrir a nuestra imaginación para que no solo nos llene de aliento para seguir adelante sino que nos transporte a una dimensión en que nos sintamos inimaginablemente en el mismo pasaje literalmente.
Al fin nos encontramos ahora frente nuestra vista de aquel pasaje tan concurrido, tan lleno de tantas esperanzas, de tantas promesas en su interpretación. Cuantas personas han optado por arraigarse a los problemas que a diario conlleva el hecho de vivir en pos de una promesa, cuantas situaciones difíciles son causadas por el hecho  de esperar en que Dios cumplirá así como Abraham, la utopía ceñida en la frente de tantos personajes actuales que leen y releen el texto buscando la salida, que el tiempo no les aplaste su esperanza y sus ganas de seguir viviendo, la verdad es que nos encontramos ante un texto pleno en cuestiones de fe, que nos ayuda a saber vivir nuestra forma de creer.
 ¿Cómo aferrarnos a algo que no sabemos si va a suceder? ¿Por qué tomarnos de algo que es posible que pueda no acontecer? O quizás ¿Cómo esperar aquellos que nadie solo Dios nos garantizara que podría ocurrir? Mi objetivo no es dañar nuestra fe, o hacernos dudar de las promesas de Dios, sino poder generar esperanza en la concientización de las dificultades que se presentan al tratar de esperar de Dios lo que representa para nosotros una promesa.
La vida es una situación por enfrentar diariamente que nos lleva a arraigarnos en algo que represente una esperanza. La gente necesita sentirse segura, necesita sentirse que algo en el futuro le espera para que esto mismo les dé sentido vivir la vida, y Abraham consiguió la seguridad de parte de Dios, pero no solo la consiguió, sino que trabajo en pos de ella, con el fin de que en algún momento pudiera conseguirlo, más adelante la historia nos muestra que quizás no lo vio palpablemente pero su descendencia lo logro, creyó firmemente y lo alcanzo.
Algunas situaciones sociales que se vivían en aquel entonces grafican mucho más la vida antigua y enriquecen nuestro pasaje para comprender mucho el mensaje que estamos dispuestos a asumir como relectura. Podemos observar que el patriarcado era una característica fundamental del antiguo próximo oriente, pues algunas familias o la palabra antepasado no tendría que ver mucho con algo netamente real, sino que podría representar algo metafórico para señalar la relación de pacto o alianza que había sido establecida por estos padres, estos que se hacían llamar parientes quizás no eran relaciones de sangre, sino mas bien que su pacto y su relación estrecha de amistad era tan fuerte, que se hacían llamar “Hermanos, padres y abuelo” en algunas tribus cuando se establecía un pacto se pone en común, tradiciones y antepasados.
Esto es lo que hay en los patriarcas en el aquel entonces en caanan, se instalaban en lugares fuera de las ciudades-estado, y se unían a otros grupos al margen de la ley y se hacían parientes mediante un pacto, así por eso se piensa hoy día que Abraham, Isaac y Jacob, eran grupos de clanes seminómadas que se instalaron a las afueras de algunas ciudades estado, que al adoptar un dios local para ellos, hicieron pacto o alianza y juntaron sus antepasados, haciéndose parientes.
Al mismo tiempo debemos mencionar otro hecho característico en la vida social de los antepasados de Abraham, y es lo anteriormente dicho sobre quienes eran, un grupo subalterno a la vida político, social, económica de las llamadas “Ciudades-Estado” estos eran grupos al margen de la sociedad, generalmente conocidos como “Habirus” estaban a fuera de la ley en todos los sentidos, permanecían proscritos a la vida de las ciudades estado, la mayoría de ellos, venían de gente que había salido de algún sistema o nivel de las jerarquías de las ciudades estado.
De ese modo estos huían de las ciudades estado, se reunían en bandas en la tierra montañosa o en el desierto, fuera del alcance de los sistemas urbanos. Se mantenían con algunas cosechas y rebaños que poseían o como mercenarios en las guerras ciudades-estado. Abraham era un patriarca, jefe de un clan y a la vez un habiru, en el capítulo catorce de génesis nos indica que se le llamaba a Abram como el hebreo, como si este fuera jefe o líder de una banda de habiru, la raza o el grupo étnico poco tenía que ver, pero si su capacidad militar como jefe de una banda. El antiguo hebreo se escribía sin vocales, así que la lengua original tanto “Hebreo” como “habiru” se escribían con las mismas tres consonantes.
Estos hombres podían cambiar de un región a otra, eran quizás hombres de distinta clase y lenguas, eran en realidad pueblo sin ciudadanía, sin lugar determinado  en la estructura social de aquel tiempo, siendo pastores.
Por esto concluimos que los patriarcas fueron personajes históricos, que vivieron al margen de la sociedad estado en el aquel entonces, con el que vivían con un sueño, tener algún día una tierra y una descendencia para que su familia la habitase.
El autor nos deja una riqueza en su forma de hacernos ver la imagen de Abram, porque nos enseña que este hombre estaba dispuesto a cualquier situación con tal de conseguir la bendición divina de Dios para su vida, mostraba la realidad de Israel como pueblo surgido de aquel hombre como pueblo de Dios en medio de caanan. Este hombre más adelante sería totalmente bendecido y colmado de muchos bienes solo por su obediencia y fe al Dios más grande del panteón de Dios del aquel entonces, el altísimo.
Pero destacamos que esta bendición seria centro de su vocación y responsabilidad porque a través de él, todos podrían encontrar la bendición y la maldición. Por esto se le llama a ser padre de una multitud de naciones, garantía de una enorme descendencia y una ancha y fructuosa tierra. Este es quien introduce la llamada “Religión de la promesa” (Charpeinter, E 2004) como pueblo abierto para el futuro de la manifestación de Dios en la historia del hombre y a la plena realización del hombre. Es decir que el hombre vive siempre expectante a la acción de Dios en el futuro.
Es por eso que el autor de nuestro texto nos lleva a la complejidad de un texto en el que se mira del pasado, hacia un tiempo presente pero con una expectación futura, es eso lo que lo hace sumamente importante y ligarse a mi relectura del texto de génesis capítulo 12, que a pesar de un texto de un hombre que sale con una promesa de tierra y descendencia, se convierte en un personaje para una esperanza de un pueblo.
De hecho Abram es quien recorre toda la tierra cananea de norte a sur, abracando todo el país y por supuesto que tomando posesión de todo el territorio de Judá y de Israel como mostrando el autor que en realidad Abram se paseó todo este país como si fuera totalmente suyo. Abram es constructor de una promesa y de una vida de esperanza para quienes leería el texto para hoy.
El autor (J) y (E) que son parte de nuestro texto escriben con una seguridad que Abram seria el padre de una fe, que ellos estaban viendo cumplida, pues al acentuarse en palestina, la promesa de la tierra había sido cumplida, y al observar que se multiplicaban la promesa de la descendencia al igual estaba cumplida. Pero no todo termina aquí, sino que esa promesa se hace heredable y se comienza con una búsqueda incansable del cumplimiento de la promesa que aunque realizable ante sus ojos con la tierra y la descendencia, nunca sería satisfecha, siempre trascendería hasta ser más grande y más abarcable, como para hoy algunos cristianos que van a los templos, sintiendo que esa promesa ha sido heredable aun para ellos, haciéndose participe a manera moderna de una promesa hecha muchos siglos atrás.
Estos cristianos se sienten cada vez mas dueños de una promesa de tierra y descendencia, para alcanzar el bienestar y la estabilidad social hoy dia, con esa luchan insaciablemente por ser personas cada vez mas estables económicamente y lograr tener hijos a quienes heredar sus enseñanzas morales.
La gente busca tierra como los patriarcas porque necesitan descanso como ellos, sentirse tranquilos y en paz ante un régimen social que les dice que solo los que tienen una casa son quienes están bien o viven en un estado de bienestar, ya que una tierra es reposo para quienes viven nómadas sacrificando aun sus vidas para la supervivencia. También buscan descendencia para mantener su sangre y su generación en el futuro, a quienes pueden darles una seguridad, pues estarán seguros.
La historia de Abraham es quizás semejanza de muchas historias actuales sobre gente que sale de grandes sectores de vida social, familias, trabajos, iglesias o demás, porque se han sentido incomodos con la vida opresora de algunas ciudades estado, para tratar de proponer un estilo de vida social diferente, pero estas situaciones han sido solo promesas por cumplir en el futuro, la pregunta planteada para nosotros es ¿Cuál sería la solución para personas en búsqueda de soluciones ante sus problemáticas sociales? Una promesa, pero ¿seria esta en realidad la forma en que podríamos ayudar a que estos a sentirse seguros de en un mundo en que todo es incierto?
La esperanza es la propuesta al tema de promesas, la paciencia es la base de quienes esperan, por eso se nos hace cada vez más fácil y a la vez difícil decirle a más de un cristiano que asiste a nuestras iglesias decirle que esperen con paciencia, por que algún día verán, esas promesas auto heredadas cumplirse, así sea como una utopía por realizar, pero estos se sentirán seguros que lucharan con sus fuerzas por encontrar una promesa sin realizar.
En Génesis 23:1-20 podemos ver un ejemplo claro de que Dios siempre termina cumpliendo sus promesas, y que la esperanza es mas que un utópico sueño esperado, es el paso de fe para creer en que algo podría ocurrir.
En este pasaje a Abraham se le había muerto su esposa, era un momento de aflicción, una circunstancia totalmente arrolladora en lo emocional, ya que este Abraham, pensaba en dos cosas importantes para él, tierra y descendencia.
Aquel momento confuso y difícil lo estaba llevando al cumplimiento en parte a su promesa, porque no tenia donde enterrar a su mujer que ahora estaba muerta, normalmente debía volver a la tierra de donde salio y enterrarla allí, ya que era extranjero y forastero en la tierra en la que se encontraba actualmente, y como no podía enterrarla sin el expreso consentimiento de los dueños.
Abraham lo que hizo fue acercarse a los propietarios y ofrecerles dinero para comprar una parcela de tierra y enterrar a su muerta allí, pero Abraham les hablo de un sepulcro que estaba en Hebrón, así que les propuso comprarles ese sepulcro, estos por el aprecio que le tenían a Abraham se lo ofrecieron como ofrenda por su gratitud como buen mercenario al servicio de sus ciudad estado, este sabía que era mejor un trato hecho, un pacto o una alianza que se estableciera que esa parcela de tierra le pertenecía ahora a Abraham, así que este hombre al adquirir una tumba para su esposa lo convierte en dueño de una pequeña tierra en la tierra de la promesa, que luego mas tarde lo convierte en conquistador de todo el país.
Esa es la realidad existencial que motiva a cientos de personas en el ambiente urbano, y hasta rural a confiar en Dios, porque entienden que en muchos momentos de sus crisis en las que se han sentido desplazados y marginados por la sociedad, la política y hasta la religión, la crisis les ha motivado a tener fe, a creer en la esperanza de un sueño o deseo estancado.
Las crisis de vida que sientes los pobres, los que se les ha muerto alguien, los que viven en situaciones de penuria, esta misma situación les ha llevado a desarrollar su fe, en un hecho casi imposible de realizar o de observar, en una utopía, pero esto los ha motivado a vivir de la esperanza.
 Bibliografía.
              Ceresko, A., 1994. Introducción al antiguo testamento, (trad. Alicia Winters). Seminario Teológico Presbiteriano, Barranquilla-Colombia.
              Cervantes, L., 2007. Pacto, pueblo e historia, una introducción al antiguo testamento. Centro Basilea de investigaciones y apoyo, México.
              Brigth, J. 1970. La Historia de Israel. Desclee de brouwer, Bilbao.
              Charpentier, E.  2004. Para leer: el Antiguo testamento. Editorial Verbo Divino: Pamplona.

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